"Iniciativa legislativa popular: sistema mediante el cual la ciudadanía puede presentar proyectos de ley al gobierno. Ley formalmente lista para entrar en vigor. El parlamento tiene que considerarlas y debatirlas. Si dicha ley tiene un número suficiente de firmas (10.000 firmas en Murcia para el parlamento autonómico), es difícil que los políticos rechacen esta iniciativa. El problema es que no se puede utilizar esta iniciativa legislativa para todas las leyes, no sirven para las leyes orgánicas. No podemos cambiar la ley electoral a través de la i.l.p pero sí a través de otras vías, como veremos. A partir de esto se puede llevar a cabo la modificación de la ley hipotecaria, por ejemplo, ya que no tiene la naturaleza de derecho fundamental que sí tiene la ley electoral. Así que si queremos luchar por relaciones laborales dignas, la iniciativa legislativa popular es muy útil. Para presentarla, no obstante, no se puede empezar a recoger firmas desde ya. Primero hay que presentar un proyecto de ley. Una vez presentado, hay que enviarlo a un órgano competente, que deberá decidir si dicha iniciativa cumple los requisitos legales. Una vez declarado esto, nos pedirán los pliegos de firma para ser sellados. En esos pliegos sellados irán las firmas que se recojan. Para autentificar estas firmas, contamos con figuras públicas como el secretario general que llevarán a cabo esta tarea, sin que cueste un gasto extra. El dinero que se invierta es devuelto por el Estado.
Derecho de Petición: fundamentalmente sirve para que cualquier ciudadano, a título personal o con el apoyo de miles de personas, presente ante cualquier autoridad (alcalde, presidente del gobierno, cualquier autoridad…) una petición en relación con cualquier materia que considere que funciona mal, que pedirá que cambie en virtud de su propuesta. Una vez que se presenta la petición, la autoridad tiene la obligación de contestar en tres meses. Por tanto, el político no puede lavarse las manos, tiene el deber de contestar, aunque sea mostrando una hipocresía y una ruindad que todo el mundo podrá ver.
El referéndum: en España sólo lo pueden convocar los políticos. Si ellos no quieren, no hay referéndum. Además hay ‘referéndum no vinculante’, por lo que se puede pedir al pueblo que vote y luego no tener en cuenta su respuesta. En otros países, sin embargo, esto no es así. En Italia, si quinientos mil ciudadanos solicitan un referéndum, éste tiene que hacerse sí o sí. En Suiza también se puede solicitar referéndum y los políticos tienen la obligación de realizarlo y escuchar a su pueblo. En algunos países de Suramérica, además, puede recogerse firmas para celebrar un referéndum y decidir si el político que no ha cumplido sus promesas tiene que dejar su cargo o no. En Bolivia, por ejemplo, existe el referéndum vinculante, que se realiza si firma el 10% de los ciudadanos. Sirve para revocar una ley. En el ámbito municipal existen los presupuestos participativos. En Brasil, por ejemplo, se abre una audiencia pública en la que la gente puede expresar sus deseos. En Venezuela, a parte del municipio, existen las juntas parroquiales (como los barrios en España). El objetivo es que la gente se reúna en asambleas, a nivel inframunicipal, que se coordinan entre ellas. Tienen un presupuesto propio para que los ciudadanos puedan gestionar sus asuntos en primera persona."
[Estracto de Acampada Murcia]
Fuente: http://actasacampadamurcia.blogspot.com/2011_05_27_archive.html
Derecho de Petición: fundamentalmente sirve para que cualquier ciudadano, a título personal o con el apoyo de miles de personas, presente ante cualquier autoridad (alcalde, presidente del gobierno, cualquier autoridad…) una petición en relación con cualquier materia que considere que funciona mal, que pedirá que cambie en virtud de su propuesta. Una vez que se presenta la petición, la autoridad tiene la obligación de contestar en tres meses. Por tanto, el político no puede lavarse las manos, tiene el deber de contestar, aunque sea mostrando una hipocresía y una ruindad que todo el mundo podrá ver.
El referéndum: en España sólo lo pueden convocar los políticos. Si ellos no quieren, no hay referéndum. Además hay ‘referéndum no vinculante’, por lo que se puede pedir al pueblo que vote y luego no tener en cuenta su respuesta. En otros países, sin embargo, esto no es así. En Italia, si quinientos mil ciudadanos solicitan un referéndum, éste tiene que hacerse sí o sí. En Suiza también se puede solicitar referéndum y los políticos tienen la obligación de realizarlo y escuchar a su pueblo. En algunos países de Suramérica, además, puede recogerse firmas para celebrar un referéndum y decidir si el político que no ha cumplido sus promesas tiene que dejar su cargo o no. En Bolivia, por ejemplo, existe el referéndum vinculante, que se realiza si firma el 10% de los ciudadanos. Sirve para revocar una ley. En el ámbito municipal existen los presupuestos participativos. En Brasil, por ejemplo, se abre una audiencia pública en la que la gente puede expresar sus deseos. En Venezuela, a parte del municipio, existen las juntas parroquiales (como los barrios en España). El objetivo es que la gente se reúna en asambleas, a nivel inframunicipal, que se coordinan entre ellas. Tienen un presupuesto propio para que los ciudadanos puedan gestionar sus asuntos en primera persona."
[Estracto de Acampada Murcia]
Fuente: http://actasacampadamurcia.blogspot.com/2011_05_27_archive.html

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